miércoles, 24 de agosto de 2011

Pordzugaal zeeeeero pooooint

Hola seguidores/seguidoras envidiosos/envidiosas.


Primero de todo, agradeceros vuestra visita a nuestro modesto (pero grandioso), humilde (pero enorme), leve (pero depende), etc. etc. diario vacacional del estío 2011.


A fecha de hoy puedo explicaros que nos alojamos en el albergue (pousada en portugués) sito en territorio portugués continental. Lo de continental viéneme a huevo (no sé cómo se dirá en portugués huevo, pero deber ser interesante), pues, como explicaba, la zona donde nos hallamos es en invierno utilizada como centro de descanso para esquiadores y demás utilizadores de la montanya nevada. Efectivamente, a donde quiero llegar, nos encontramos desde hace dos días en el techo del Portugal continental. Drámaticamente esta altura es de 1.993 metros (digo lo de dramático, como varios de vosotros sabéis porque para montanyeros de alta cuna como yo esta altura, a la cuala se puede llegar en vehículo de tracción mecánica y/o animal, es para descogonarse, y cierro el largo paréntesis pues me estoy perdiendo en él). Os amenizaré un poco con la historia de nuestro vecino ibérico diciendoos que el rey de turno mandó construir una torre para llegar (y sobrepasar afegeixo yo) los 2000 metros.


Pero como soy persona ordenada, hermosa y acendada no quiero adelantarme a los acontecimientos, que en mi última entrada os dejé, a buen seguro, a todos vosotros (y vosotras). Quiero decir que os dejé en vilo (o envilecidos por mi prosa golosa y fogosa).


Más como lamentablemente mi memoria no está en consonancia con mi belleza, inteligencia y vigencia, no sé por dónde seguir con la tarea que tan ingratamente me tiene encomendada mi hermana (esto es ser su negro literario). Soy, ya lo sabéis, persona de pocas palabras, aunque ciertamente a través del texto escrito transformo mi tardía timidez y cual superhéroe del cómic americano (o nacional, pongamos por ejemplo Capitán Trueno o al entranyable afamado Carpanta). Y además, encuentrome en la sala-comedor del Youth Hostel International acompanyado por la entranyable chiquillada portuguesa, un grupo de esplai que una buena metralleta daría cuenta y obtendría el más preciado de los tesoros, llamado silencio, paz espiritual, nirvana, cuelgue porrero, duermevela, etc etc.


Me cago en mi puta vida por no poder haceros partícipes de mis aventuras dentro de un recogimiento necesario, más no por ello puedo negar mi obligación para con vosotros, querido público.


Creo recordar que nuestras últimas experiencias explicadas fueron ellas acerca de Asturias y Galicia. Voy a hacer algo sencillo. Cerraré esta sección y miraré lo escrito anteriormente. Y luego continuaré.


Nos vemos en unos renglones.

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